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No baja mal del cielo. Espiritualidad en el judaísmo

No baja mal del cielo. Las cosas negativas que nos pasan, en realidad tienen un origen superior a las que consideramos cosas buenas por naturaleza. 
Por el contrario, el voltaje espiritual positivo de lo que denominamos "problemas" o "mal" es tan alto que no puede descender a este mundo en su condición original y por ello lo vemos investido en algo que a primera vista es aflicción o dolor. Nuestra misión es

Lágrima del alma. Espiritualidad judía

No temas por tener una lágrima. Como le es imposible a una semilla, brotar, crecer su tallo y florecer sin la humedad del agua.
Lo mismo sucede a la neshamá (alma) es inconcebible que se desarrolle sin el riego de

Encontrar paz y tranquilidad. Espiritualidad judía

"....la tierra temió y se calmó" (Tehilim 76-9)¿ Si temió, por qué se calmó y si se calmó por qué temió ? Sino que al principio temió y al final se calmó, como enseña Resh Lakish: ¿Por qué está escrito "y fue la noche y fue la mañana "el" sexto día, ויהי ערב ויהי בקר יום השישי, con una letra "hei" ה adicional ?.
Nos enseña que condicionó el Santo Bendito Sea a toda la Creación y le dijo: Si Israel recibe la Torá esto se consolida y

Todo se puede superar

El Creador no viene con molestias o perturbaciones a la persona. 
Todo lo que te sucede, es solo de acuerdo a tu capacidad y no a la de Él. 

Ni siquiera en los momentos más difíciles, más oscuros de tu vida. 

Jamás pienses

El alma es como una semilla. Espiritualidad judía


El alma de la persona es como una semilla que fue sepultada por la tierra al ser sembrada. Lucha en la oscuridad, emerge su tallo subiendo hacia el espacio exterior, crece, florece, da fruto. Lo mismo el alma, lucha contra la oscuridad existencial, tratando de emerger
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